Primero, el RCF HDL 28‑A combina potencia y definición en un diseño compacto. Gracias a su amplificador interno de Clase D, alcanza hasta 2200 W peak (1100 W RMS) y logra un SPL máximo de 135 dB. Por ello, resulta ideal para cubrir espacios amplios sin esfuerzo. Además, utiliza dos woofers de 8″ con imanes de neodimio junto […]
Primero, el RCF HDL 28‑A combina potencia y definición en un diseño compacto. Gracias a su amplificador interno de Clase D, alcanza hasta 2200 W peak (1100 W RMS) y logra un SPL máximo de 135 dB. Por ello, resulta ideal para cubrir espacios amplios sin esfuerzo.
Además, utiliza dos woofers de 8″ con imanes de neodimio junto a un driver de compresión de titanio de 3″. Como resultado, entrega graves profundos, medios balanceados y agudos claros. Incluso en ambientes exigentes, ofrece sonido limpio y nítido.
A su vez, incorpora un procesador DSP de 32 bits / 48 kHz con tecnología FiRPHASE. Por lo tanto, mantiene coherencia de fase y un perfil sonoro equilibrado. Asimismo, permite control y ajuste a través de RDNet, facilitando su configuración en distintos entornos.
En definitiva, el RCF HDL 28‑A representa una solución profesional que combina potencia, claridad y flexibilidad. Por lo tanto, si buscas un módulo activo de alto rendimiento — capaz de rendir en conciertos, eventos, clubes o instalaciones exigentes — este modelo es una apuesta segura. Consigue un sonido superior con HDL 28‑A.